domingo, 24 de noviembre de 2013

"Y ahora, ¿qué?"





Tras una pausa para ordenar ideas y terminar con el formato de la novela, ya está disponible en Amazon mi tercer trabajo.

Espero que os guste tanto como las dos anteriores.


Sinópsis


Alberto vive los últimos momentos de vida de Tomás, un hombre casado del que lleva siendo amante desde la pubertad.  Harto de sus continuas humillaciones, tras casi tres décadas, intenta rehacer su vida, pero, cuando Tomás regresa para comunicarle su cercana muerte, le acompaña en su final de trayecto.

Consciente de que ha desperdiciado su vida, los días en el hospital le traen a la memoria los hechos que le motivaron a instalarse en Barcelona, dejando atrás el pequeño pueblo de Teruel en el que nació.

Tras su muerte, el conformismo, que ha condicionado su existencia, es dejado a un lado, cansado de su hermetismo social y anonimato en la ciudad.  Decide regresar a sus raíces, veinte años más tarde, para hacer las paces con todo lo que supuso su infancia.

martes, 5 de noviembre de 2013

De flores muertas en el jardín y demás

Hay días en los que te levantas tristón, de esos en que no paras de escuchar canciones que te arañan el corazón y tu estado anímico queda a la altura de tu sombra.  No siempre son justificados, a veces, simplemente llegan y te dejas arrastrar por ese momento.

No estoy en contra de mirarse el ombligo, ni mucho menos, quizá incluso abogo de ellos, porque de una manera que puede parecer patética, al levantar cabeza, la claridad que la acompaña consigue que se capee el temporal por un tiempo.

Es como cuando tienes una pelea con tu pareja, que tras decir lo que sientes, casi siempre de malos modos, llega la reconciliación y todo vuelve a ser de color de rosa.

Parches, no dejan de ser vulgares arreglos efímeros que sirven de puente hasta la siguiente escena.

Cuando llega ese momento en el que prima más la etapa "post-mal-rollo" que el resto, creo que es hora de hacer una reflexión y ponderar lo que representaría la vida sin ese "aliciente".

Mis nuevos vecinos, en especial ella, no paran de gritarse buscando conflicto.  Es insoportable, no ya solamente por los portazos o su agudo tono de voz, pero el que no tengan miramiento a tal falta de respeto delante de su hijo de unos 11 años, me resulta injusto para él.  Si ella no está bien con su marido, no hay nada más fácil que el divorcio y vuelta a empezar.

Yo mismo soy el claro ejemplo de pragmatismo: si algo no me va bien, no lo prolongo.

No hay nada en este mundo que merezca llevar una vida que no te llena, ni siquiera el amor, pues cuando la relación te conduce a escenas como las que escucho a diario, es cuando más agradezco estar solo.

Os dejo con una canción que la califico "momento ombligo"












jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Gordo o flaco?

Si cuando escuché la primera vez a Adele con su "Rolling in the deep" aluciné, más que por su preciosa voz, por la forma en la que su físico pasaba desapercibido, hace unos días mi mente fue más allá cuando la cantante Gossip, exhibía sus redondeadas formas femeninas a ritmo de la canción pegadiza "Move in the right direction"... no tuve más opción que quitarme el sombrero.

Bravo por haber podido superar todas las trabas habidas y por haber al no cumplir el físico que, desgraciadamente, debe acompañar a una maravillosa voz.

Parece que poco a poco, el estereotipo de mujer explosiva a lo "bicho palo", está dejando un hueco a grandes voces que hasta ahora, no tenían su lugar debido a nuestro alto nivel de exigencia física.

Y no deja de ser curioso, pues poquitos estamos en nuestro peso ideal y, aún menos, nuestro cuerpo cumple el altamente marcado "cuerpo definido".

Por ejemplo: yo mido 1.71, peso 67Kg y mi índice de masa corporal es de 17... bien, eso, a grandes rasgos significaría que estoy "bien", ¿verdad?... pues no, tengo barriguita y un ligerísimo (pero existente) flotadorcillo que, a veces, se carga la perfección de mis camisas... así que, ya puedo encomendarme a la dieta del Dr. Famélico, que si no me mato horas y horas en el gimnasio, mi barriguita jamás desaparecerá.

Pero, la ventaja de estar rozando los 42 años, es que ya no tienes por qué ceñirte a las imposiciones sociales que un gilipollas de diseñador, nos dice cómo tenemos que vestirnos y los gramos que debemos pesar.

Visto de Celio o Jules, talla M o S, dependiendo del corte, por lo que jamás me gasto fortunas en ropa, soy consciente de que mientras una camisa que quede bien, no tengo por qué cambiarla.  Además, mi armario lo pago yo, no ellos.

Os dejo el vídeo de Gossip, merece la pena.







lunes, 9 de septiembre de 2013

Entre olimpiadas y nacionalismo

Creo que es la primera vez que hablo de política, y es que, por mucho que intente ser neutral, me tiene un poco cansado el estúpido estereotipo de que los catalanes y madrileños nos odiemos a muerte, porque, basándome en mi experiencia, puedo decir con la boca abierta que jamás me han tratado tan bien, y de forma educada, como en Madrid.

Me fastidia que se politice un sentimiento nacionalista o  una candidatura olímpica.  Veamos, Barcelona fue capital de los juegos porque era la ciudad del Sr. Samaranch, ahora, creo que en el 92 se demostró que se podía enfocar de una forma diferente el negocio del deporte.  Y así fue, fueron unos juegos maravillosos que, hasta el más contrario de Cataluña, reconocerá que pasaron a la historia por ser los primeros totalmente esponsorizados y patrocinados por capital privado, cosa que, por mucho que no guste al resto del Estado, no pasa con Madrid.

Claro que me hubiera gustado que la capital española fuera sede, ¿cómo no?, pero, no se puede negar que se ha endeudado tanto las arcas del gobierno madrileño que lo convierte en un "vestir un santo para desvestir a otro".  Lo siento pero es así.

Referente a que si aquí no se habla a nadie en castellano y bla bla bla, pues, señores, aquí estoy yo, hablo y escribo castellano a la perfección, por lo que el comentario que me hizo un dependiente en Chueca a lo "todos los estudiantes salimos de la tienda porque no nos quisieron hablar en castellano", no me lo creo... y aún menos de un comercio en la Costa Brava, donde por norma, se hablan hasta seis idiomas.

Madrid y Barcelona son dos ciudades maravillosas en las que gente más increíble aún, hacen su día a día lejos de la polícita y sonrisas del PP, que parece que la polémica es lo único que alimenta el hecho de que sean corruptos y, para más regodeo, nieguen evidencias.

No soporto a Rajoy, pero, aún menos a Mas.

Una amiga mía en Brasil entrevistó al President, y cuando le comentó una conversación que tuvimos el pasado verano (en Cataluña nos preocupa más el paro que la independencia), se limitó a sonreír...

La política no es más que una creencia social totalmente basada en estatutos de "agarra la silla y disfruta del poder".

Echo de menos los tiempos en los que la vocación era el timón profesional.  No olvidemos que los políticos cobran y viajan en primera a dietas pagadas.




miércoles, 17 de julio de 2013

#Agregados a la otra realidad, novela de David Silvestre Valor






Ángel, Mario y Miguel son tres jóvenes veinteañeros que buscan vías de escape a la realidad que se les presenta diariamente en la ciudad de Alicante (España). Un trabajo como drag queen en un local de ambiente, los excesos con el alcohol o la infidelidad pactada en una pareja poco convencional, junto a las salidas nocturnas y el uso de las redes sociales, constituyen algunas de las herramientas de evasión de los tres protagonistas. 







Con esta sinópsis, que la encontraremos en Amazon.es, comienza la historia que nos narra David Silvestre.

Pocas veces tenemos la suerte de encontrar a jóvenes autores con una narrativa sorprendente.  En su día, ya comenté que conocer a Edgar Lorenzo Matos (Por ti no me rendiré, finalista del XIV Premio Odisea), había sido lo mejor del premio.

Me fascina que en la actualidad hayan jóvenes que se sientan atraídos por la literatura.  Creía que estaba decayendo, pero, para mi sorpresa (y alegría, que todo hay que decirlo), me equivoqué.

Al leer la sinópsis de "#Agregados a la otra realidad", me bajé los dos capitulos gratuítos... y a los diez minutos, no dudé en comprarla, ya que me atrapó.

Tenemos tres realidades bastante diferentes.  Ángel trabaja de Drag, Mario se debate entre la aceptación de lo que supone "salir del armario" y las constantes decepciones.  Miguel, tiene un concepto sobre la vida con su pareja que le permite llevar una vida paralela. 

Durante la narración, perfectamente narrada y sin aires de grandeza, nos encontramos con la realidad del colectivo gay y de las diferentes plataformas sociales que existen para relacionarse.  No deja de resultarme chocante que, a estas alturas, se siga con la búsqueda de "lo más y lo mejor".  Dejando a un lado lo que ofrecemos, parece que se continue con la creencia de que algo maravilloso y tremendamente fantástico nos espera al girar la esquina... cuando la realidad es que, una vez sales del armario, en más de una ocasión te replanteas el volver a meterte cuando compruebas que, ni es tan fantástico como parece y, el formar una pareja, no es nada sencillo.

Los prejuicios, siguen a la orden del día.

En las tres personalidades que ha creado David Silvestre, se evidencia la búsqueda de la felicidad, las trabas que surgen cuando crees que alguien es el adecuado y, por supuesto, el sentimiento de fracaso cuando aceptas que, lo que hay delante, es lo que hay.

Nos guste o no, la realidad a la que nos agregamos, no cambiará.  Es inútil luchar contra un sistema que está implantado desde que el colectivo gay decidió aditivar la diversión, con el sexo.  Si te gusta, adelante, eres totalmente libre y nadie te juzgará, por contra, si consideras que ser homosexual es algo más que una infinita lista de encuentros íntimos, siempre puedes abstenerte.  Ya sabemos: para gustos, los colores.

Llegar al final de la historia no supone ningún esfuerzo, las páginas pasan una tras otra inmerso en la "otra realidad".  Una buena lectura.

La aconsejo, sin dudarlo.

Buen trabajo, David.




martes, 25 de junio de 2013

Bear City, la realidad del colectivo Oso

Cuando me decidí a escribir novelas de temática gay, era bastante escéptico.  No me avergüenzo admitir que solamente había leído un par de libros (malísimos, por cierto) que relataban, a grandes rasgos, una parte de la realidad.  Si el mayor miedo de cualquier escritor es caer en estereotipos, el afán del lector acostumbrado a encontrarlos, puede condicionarte durante la creación de la historia.  No es mi caso.  Tenía claro que si algo quería reflejar, era la normalidad que nos rodea.  Para el resto, ya tenemos el desfile durante el Orgullo, un día que, no es nada representativo de nuestra vida diaria.  Es sólo la excusa para sacar a la gente de sus casas y consuman.  Los hoteles doblan su precio, las discotecas hacen su agosto y nunca, nunca, aparece en  la portada de los periódicos la típica pareja que va de tranquila por la vida y que llevan más de 15 años juntos.

Claro, que el morbo, vende.

Quizá yo peco por exceso de normalidad en mi vida o que, tal vez, mis casi 42 años pesan lo suyo para pasarme los fines de semana de fiesta en fiesta, pero, ni siquiera cuando era un jovencito vivaracho, con tableta de chocolate en mis abdominales y pinta de "bicho palo", caí en el juego de la noche.  De ahí, que en mis historias, los personajes hayan recibido los adjetivos de "recatados", "puros" y "romanticones".  No deja de chocarme, porque estoy seguro de que incluso el más llevado por su pulsión sexual, quiere encontrar pareja.



Esta última semana, he visto la película "Bear City".  Me ha sorprendido gratamente que, el colectivo Oso, fuera llevado a la pantalla de una manera tan elegante (dentro del inevitable trasfondo sexual, alguna escena subidita de tono y juegos de seducción).  No conocía nada de ellos: gorditos, barbudos, cara de mala leche, peludos, camisas de cuadros...  Sí, me había dejado llevar por los estereotipos, esos de los que tanto me quejo...  


Un guión muy bien escrito y lo mejor de todo: la estupenda actuación de todos los actores.  La historia está excelentemente hilvanada.  Los personajes son creíbles y, las historias de amor, situaciones diarias y diálogos, se merecen un aplauso.  Me quedo con uno de los diálogos entre los protagonistas: "reconocer que te gustan los Osos es como salir del armario por segunda vez".  Os la recomiendo si tenéis ganas de divertiros y ver varias escenas sorprendentemente tiernas.  La historia de amor entre un jovencito que se enamora de un maduro, es de las más conmovedoras que he visto últimamente.




Acto seguido, me pongo en contacto con mi amigo Alberto.  Es de esas personas que, por fortuna, aparecen en tu vida.  Él es el creador de la aplicación U4Bear, un servicio de localización, vía GPS, para el colectivo Oso.  Me falta tiempo para acribillarle a preguntas, quedándome helado al escuchar que más de 3.600.000 usuarios en todo el mundo, la tienen instalada en sus móviles.  Al preguntarle si la película mostraba la realidad del mundo Oso, contesta que es la que mejor lo hace.

Me informa de la ramificación dentro del colectivo: oso, chubby, admirer, cazador, oso musculoso, oso polar, daddy, lobezno...  !Y yo que pensaba que elegir el café en el Starbucks era difícil!

Así por encima, vuelvo a sorprenderme de la dificultad que se encuentran cuando "se sale del armario por segunda vez.  Explicar que no solamente eres gay, sino que además, te gustan gorditos o peludos, rompe el arquetipo del típico gay que se cuida y tiene un concepto de la moda bastante elevado.  Nuestro lema es vive y sé feliz, dejando a un lado los complejos y aceptándose cómo cada uno es".

No lo veo mal, para nada, por mucho que piense que la obesidad, lejos de cualquier factor social o estereotipos, es algo con lo que se debe tener cuidado por los problemas de salud que puede traer de la mano; aunque claro, yo mismo, a mi edad, con un peso equilibrado a mi altura, soy fumador, por lo que el tabaquismo me puede traer los mismos (o peores, incluso) problemas de salud que si tuviera algún kilo de más.

Os dejo el link de la última edición de su magazine.




















miércoles, 5 de junio de 2013

El aliciente de narrar una historia

En el año 1986, cursando mi último año de EGB, la profesora de Catalán nos propuso escribir una redacción para participar en el los Juegos Florales "Paraules al vent".  Yo casi no hablaba en catalán, por lo que con ayuda de mis compañeros de clase y sus correcciones, pude terminar mi trabajo.

Se tituló "El meu diari" ("Mi diario"), y la historia trataba de un niño de 13 años, Gerard, que se contagiaba de VIH al recibir una transfusión, ya que era hemofílico.  Anotaba su día a día en un diario, comentando su aislamiento por parte de su entorno hasta que conoce a una chica con el mismo problema.  Deja de sentirse un infectado (recordemos que en aquella época, los seropositivos eran tratados peor que los leprosos de la India).  La última anotación en el diario, la escribía el padre, criticando la reacción de la sociedad que les había hecho el vacío, permitiendo que su hijo muriera sintiéndose culpable por algo de lo que ni siquiera sabía.

Desde un buen momento, la profesora se sintió fascinada con la historia y me dijo, convencida, de que ganaría un premio.  No hice caso, total, ¿a quién le interesaría mi historia?

Recuerdo que la entrega de premios fue en el pueblo de Camallera, en el teatro, y cuando dijeron mi nombre y me entregaron el diploma junto a varios libros, estuve alucinando por varios días.

Fue un gran aliciente para seguir escribiendo, y de hecho, es algo que siempre me ha acompañado durante todos estos años, pero, no sería hasta 2007 cuando terminé mi primera novela.  Pensaba que era difícil crear una historia interesante, con un buen hilo conductor y, sobre todo, enlazar absolutamente todos los detalles en el capítulo final... y no, vamos, no es que fuera fácil, pero no me resultó tan difícil.

Lo que no imaginé fue que con el tiempo, una segunda novela siguiera llamando la atención del lector y en especial, tras ganar el premio con "Lo que queda de mí".

Sí, todas las historias tienen sus lectores, y éstos, saben agradecer que les entretengas e incluso que hagas volar su imaginación, que se enamoren en la historia y vivan las mismas experiencias que los protagonistas.  Sin duda, es lo más reconfortante de todo y, en mi caso, hace que valga la pena pasarme tantísimas horas delante de la pantalla.

Puede que guste más, o que guste menos, pero, estar presente en la vida de tantísima gente, es lo más gratificante que le puede pasar a un escritor.







martes, 14 de mayo de 2013

Para gustos, los colores

No hay nada más agradable que un lector, desconocido hasta que hace su comentario en cualquiera de las plataformas de internet, te diga que tiene tus dos novelas.  Y no es porque alimente el ego, al menos en mi caso, es que da sentido al trabajo y las horas de dedicación a un proyecto que, en ocasiones, no es exactamente lo que esperabas... o todo lo contrario: supera tus expectativas.

Una buena portada más un buen texto en la contraportada, arranca la curiosidad inicial de tomar una novela entre tus manos, ojearlas y, si el formato te acaba de convencer, por norma, termina en la compra.

Mi primera novela solamente está en formato digital, no es ninguna sorpresa, y es que de a todas las editoriales que fue enviada, ni una sola se molestó en contestar, así que ahí está, colgada en Amazon.  La segunda, ganó un premio y el sueño de todo escritor, se hizo realidad: verla publicada.

Pero, ¿qué pasa cuando la calidad de portada o incluso el formato interior, sumado al excesivo precio se juntan? ¿Y si además la editorial flaquea en términos de promoción (por no decir que nada de nada)?

Brillantes novelas pierden su resplendor al intentar dar un enfoque distinto del que realmente tiene.  Pero, una vez firmas el contrato, poquita cosa puedes añadir.

Dudo si mi tercera novela, ya terminada, algún día verá la luz en formato físico.  De la forma más inocente, me he cerrado la puerta con dos editoriales.  Pero con el corazón en la mano, puedo decir que, antes de verla maltratada o moldeada a la imagen de cualquier editorial, prefiero subirla directamente, y en apenas cinco minutos, haga compañía a "Ilusiones de marfil".

Os adelanto que se titula "Y ahora, ¿qué?", y como en cierto modo (sin proponérmelo) el resultado sigue siendo la superación, afirmo que ha convertido a mis tres creaciones en una trilogía.

Modestia a parte, siento que es la más madura y trabajada.  Me siento más cómodo con la narrativa y, sin dejar de lado la sencillez que me caracteriza, el resultado es una historia tierna, optimista y de superación.

Cada escritor tiene su público, y yo estoy más que contento con el que me sigue, pues sus comentarios, sus aportaciones, me hacen sentirme cercano a ellos.  Si se me envía un correo, lo contesto, si dejan un comentario en Facebook, mínimo clíco "me gusta".  Mis lectores no están solos, al igual que ellos están a mi lado.




martes, 7 de mayo de 2013

El trabajo de escribir

Ayer, acudí a la presentación de un libro que recoge una serie de microrelatos.  El acto se alargó más de lo esperado y, en ocasiones, reconozco que me aburrí con tanta parafernalia y diarrea verbal de uno de los presentadores.

Estoy de acuerdo en que, cada escritor tiene su público.  En el caso de mi amigo, más que por su obra, estaba por él, para darle apoyo moral y, si más no, hacer bulto.  Tampoco es que hiciera mucha falta, pues la sala se llenó e incluso hubo gente que no se pudo sentar (la silla a mi izquierda se quedó vacía, imagino que por la vergüenza de sentarse una vez comenzado el acto).

Bien, el caso es que, bajo mi punto de vista, si se habla de una novela, o como en este caso de una recopilación de microrelatos, las comparaciones con diferentes escritores, sobran, no todo el mundo tiene una cultura literaria digna de elogio.  

El escritor, afirma que escribe desde el inconsciente, para dejar que las historias no creen una reacción, si no una acción...  Me llamó la atención, porque por mucho que intentes que tu parte inconsciente sea la que aflore, no deja de estar más que condicionada por lo que realmente te has propuesto como objetivo... es un tanto incongruente, así que por respeto ni abrí la boca, pero me quedé con ganas de explicárselo en privado.  

Una vez terminó el acto, respondió a la única pregunta que le formularon y, como le conozco, sabiendo de su facilidad a deleitarse con sus propias palabras, no me arriesgué a comenzar una polémica que se hubiera alargado más de lo necesario.

Además, la silla era muy incómoda.

Damià Bardera, es sin duda uno de los genios que de tanto en tanto, l'Empordà permite desarrollarse y, como las amapolas entre el trigo, destaca por su propio mérito.  Escribe en catalán y ha ganado varios premios (incluso uno de poesía).

Su vocabulario no es refinado, siempre pienso en él como un insolente que cae bien, pero, antes de saber que era escritor y le veía como a un cliente que acudía al bar que regentaba, no niego que me chocaba su forma de ser e incluso pensé que era un poco borde.

Nada más lejos de la realidad: ni es prepotente ni es desagradable.

Tiene el valor de plasmar con su peculiar vocabulario y modo de ver la vida una serie de historias sin que le importe lo más mínimo si son políticamente correctas o no.  De hecho, opina que le da lo mismo, pues en los setenta no había tanto miramiento.

No deja de ser curiosa la cantidad de lecturas que da una novela, recopilación de relatos o incluso un ensayo.  La mayoría de las veces plasmamos palabras que van más allá de nuestras intenciones, a pesar de que nos pueda resultar algo nada subrayable.  Así que una frase, una situación, alcanza un nivel de sentimiento que en la mayoría de ocasiones, no era nuestra intención.

Siempre he considerado que el hecho de ser escritor, no tiene por qué condicionar nuestra manera de expresarnos o utilizar un vocabulario que, en la mayoría de ocasiones, sobre todo hablando de técnicas literarias, se escapan de la comprensión del oyente.  Un arquitecto presenta un rascacielos y de lo último que habla es de las maravillas del Autocad o de las operaciones matemáticas que ha tenido que realizar para que las trescientas plantas no se derrumben.

Pero todo forma parte del espectáculo, ya voy siendo consciente.  Os dejo el link de su página, merece la pena conocerle.

Página de Damià Bardera








viernes, 26 de abril de 2013

Pequeños laberintos masculinos, de Guillermo Arróniz



Esta recopilación de relatos, llegó a mis manos por casualidad.  El escritor, Guillermo Arróniz, reseñó mi novela "Lo que queda de mí", en la edición digital "El libre pensador".  Buscando información acerca de la "amable persona" (sí, sí, me sorprendieron sus más que alentadoras palabras) que había hablando tan positivamente de mí, descubrí que también escribía, ¡y además tenía una novela publicada!

Manos a la masa: busco "Pequeños laberintos masculinos", editado por Egales.  Lo compro, y me lo leo.

Reconozco que no soy muy dado a los relatos cortos.  En ocasiones, alguna de las historias se me quedan cortas y otras, en cambio, se me hacen largas.  En su caso, me ha gustado mucho el que dentro del laberinto, haya plasmado desde el más básico instinto de la atracción sexual, culminando en varias escenas íntimas sin que llegue a ofender, hasta Ángeles de la Guarda.  Nos encontramos desde efímeros y placenteros revolcones  hasta la máxima de platónicos que condicionan la vida de los personajes.  

Sabe conjugar la riqueza del lenguaje con su narrativa, fresca, nada rebuscada y un cierto toque de nostalgia que, facilita la lectura.

Es cierto que en las Comunidades Autónomas monolingües, tienen la ventaja de que un segundo idioma no se solapa, ni con barbarismos, ni con localismos adaptados.  Es una gran ayuda, y se nota en su escritura.  No intenta deslumbrar con un registro altísimo de vocabulario y, yo, lo agradezco, pues la lectura me puede llegar a cansar si cada dos por tres tengo que estar buscando en el diccionario.

A medida que los relatos van pasando página, te vas sumergiendo en el hilo de historias un poco más complejas, pero, el resultado, es una interesante y recomendable lectura.

Bajo mi punto de vista, Arróniz, afortunadamente se desmarca dentro de una temática que, por suerte o desgracia, cada vez se va convirtiendo más en porno light.  Él, califico de mi obra para un "colectivo de gays castos", cosa que me hizo sonreír.  Entendí tal afirmación tras leer el primer relato de su libro, pero, para mi sorpresa, y a medida que iba metiéndome en el Laberinto, dejé mis prejuicios sobre escenas íntimas para disfrutar de una lectura y, una parte de las relaciones que, sin duda, están ahí.  Por mucho que yo no las narre.

Nada ofensiva y altamente recomendable.

Os dejo el link de Amazon














viernes, 19 de abril de 2013

Time Out Barcelona

Fes-t’ho tu mateix

dilluns, 8/04/2013 


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“Si no et publica cap editorial, fes-ho tu mateix”. El Sergi Férez (1971) ho té clar. Aquest escriptor, nascut a Mollet del Vallès però resident des de fa molts anys a Medinyà, va tenir guardada en un calaix més de cinc anys la seva primera novel·la, Ilusiones de marfil, una història que va escriure “per enamorar a algú” i protagonitzada pels alter ego d’ell mateix i de la seva millor amiga. “Vaig trucar a moltes portes però mai vaig obtenir respostes. Al final, em vaig cansar i vaig optar per l’autoedició en format de llibre electrònic. El vaig posar a la venda a Amazon i va ser un èxit”, explica cofoi.

La història de Férez és un bon exemple de com la indústria editorial ha canviat en els darrers temps. L’autor, que fins fa poc regentava un gastrobar a Girona, va publicar fa un any el seu primer llibre d’una forma autodidacta i intuïtiva i en poc temps es va convertir en número 1 de vendes de l’apartat de ficció de temàtica gai i lèsbica de la popular botiga electrònica a l’Estat espanyol. Al principi, l’única promoció que va fer va ser a través del seu blog i la seva pàgina de Facebook. Les bones crítiques dels usuaris i un preu baix, entre 1 i 4 euros, van fer que es mantingués en la llista dels més venuts durant uns quants mesos i anés guanyant lectors. “Després de moltes decepcions va ser molt reconfortant veure que la meva feina agradava”. En tot aquest temps s’han descarregat uns 800 exemplars. No són xifres massives però no estan gens malament per un llibre de temàtica gai a casa nostra.

Ilusiones de marfil és una comèdia lleugera, propera al gènere chick lit d’èxits com ara El diari de Bridget Jones. Tots els personatges són reals i l’escenari principal és Barcelona. La ciutat també és un dels personatges destacats de la seva segona novel·la, la recent Lo que queda de mí, obra guanyadora del XIV premi Odisea de narrativa gai. En aquest cas, l’autor ha canviat de to per explicar la història de l’Eric, un dissenyador gràfic que perd a la seva parella de forma tràgica. “Tenia ganes d’oferir una mirada optimista davant d’un tema tan dur com la pèrdua d’un familiar, per això, tot i que és trist, la novel·la sempre resulta esperançadora”. En aquesta ocasió Férez es va presentar a un concurs literari i el va guanyar. Està convençut que els seus bons resultats a Amazon hi van tenir alguna cosa a veure. El llibre s’ha publicat en paper però l’experiència està sent agredolça. “Hem tingut problemes amb l’edició i no m’agrada gaire com estan tractant la novel·la”, engalta. Però no defalleix. Ell mateix s’organitza la promoció al mateix temps que continua escrivint. Ja té acabada una tercera obra i treballa en la continuació de la seva primera història. Potser torna a presentar-se a algun premi literari, però sinó hi ha sort, no té cap dubte: tornarà a autoeditar-se. “Jo el que vull es arribar als meus lectors i ara ja sé com fer-ho”.


Artículo de Josep Maria Sarri, de la revista Time Out Barcelona

Link del blog en el que aparece: 

 http://blogs.timeout.cat/yourdisconeedsyou/2013/04/08/fes-tho-tu-mateix/

jueves, 11 de abril de 2013

De presentaciones y demás

Puedo decir abiertamente que el lunes, en Barcelona, tuvimos una presentación especial: Edgar Lorenzo, el finalista y yo, juntos, presentamos nuestros premios gracias a los propietarios de la Librería Antinovs, Josep y María Vitas.

Admiro el desparpajo de Edgar, lo bien que se desenvuelve en público y lo ágil de su mentalidad.  Cuenta con una narrativa excelente, ¡¡¡y eso que solamente tiene 24 años!!! Su futuro dentro del mundo literario, está más que asegurado.  Llegará muy lejos.

Sin lugar a dudas, desde que me notificaron que era el ganador, me dio curiosidad el cómo se sentiría el finalista, y, al ver que él fue quién hizo el primer paso, me confirmó que no solamente era un buen escritor, además es que es un gran tipo.

Hay muchísimas coincidencias entre nosotros, no sólo que nuestros protagonista tengan el mismo nombre, descubrirlas, ha sido muy, pero que muy divertido.

Con el corazón en la mano, lo mejor de toda esta aventura es haber llegado a su lado.

Su novela, "Por ti no me rendiré", es una historia de la situación actual de los jóvenes homosexuales, con sus más y sus menos, pero en cierto modo, el nexo entre su generación y la mía (nos separan 17 años) sigue siendo común: la naturalidad y las ganas con la que uno sale del armario y se topa con un ambiente que, a veces, es excesívamente corrosivo, agotador y decepcionante.

Uno sale del armario para ser feliz, no para condenarse a un seguido de momentos sexuales que condicionan el movimiento gay nocturno.  Está muy bien, que cada uno haga lo que quiera con su vida, pero, más allá de la pasión esporádica, sigue adelante.  No es que piense que hay que salir para casarse, ni mucho menos, pero sí que opino que, muchas veces, el deseo de lo más y lo mejor, hace que no veas las oportunidades que la vida te pone por delante.

Victor, el otro protagonista de su novela, condiciona su vida para enamorar a Eric, y, eso, por muy de cuento de hadas que parezca, es lo que en el fondo hacemos todos: intentar mejorar para ofrecer una mayor y mejor visión de nosotros mismos.

Edgar, dice que no escribe en primera persona porque no sabe, así que utliza la tercera, pero, es lógico que el protagonista tome rasgos suyos.  En cambio, yo escribo en primera porque no sabría meterme en el papel del personaje principal sin sentir lo que narro.  Ambas opciones son válidas, y a la vista está que a él, se le da de maravilla.

Confío seguir disfrutando con sus historias, es más: estoy más que seguro.




miércoles, 3 de abril de 2013

Digerir una crítica destructiva

Si leo los post anteriores, puede dar la sensación de que lo que he escrito, en las dos novelas, parece que hayan recorrido un camino de rosas... pero no.  No todo han sido alabanzas y bonitas palabras.

El subir una novela a Amazon, y que esta plataforma no filtre según qué tipo de comentarios, es muy peligroso.  Todos sabemos el poder que ofrece el anonimato cuando estamos delante de la pantalla, y el abuso de vocabulario sumado a la compra aleatoria de una novela, puede restultar extremadamente desagradable.

Desde que subí "Ilusiones de marfil" y comenzara su venta, a día de hoy hay solamente 11 comentarios, de los que 9 son gratificantemente positivos y 2, bastante fuera de contexto.

No es que espere golpecitos en el hombro, ni mucho menos,  cada escritor tiene su público.  A mí me horrorizan según que novelas, pero jamás las catalogaría de "basura" o "cuentecillo cursi".  Por la portada, creo que se debería elegir, y si además se sabe leer, la sinópsis es un buen adelanto del contenido del libro.  Con más o menos suerte, con más o menos riqueza lingüística, pero toda historia merece, como mínimo, unas palabras menos insultantes, por mucho que sea una opinión negativa.

Si nos basamos en que, por desgracia, dentro de la temática gay masculina sólo vende lo porno/herótico, nos encontramos ante un sector que a la que no lee dos polvos de peli porno serie B, con machotes activos y musculados sobre sumisos pasivos, pierde la atención.

Las estadísticas de venta dentro de éste género, rondan los 130 ejemplares, por lo que me sorprende que las editoriales sigan lanzando tiradas de 400 unidades por edición.  De mi parte, saber que mi primera novela ha multiplicado varias veces el número de la estadística de ventas, me enorgullece.  

Os dejo el link de Amazon para que comprobéis las opiniones.  Ya me he quejado a la página por el contenido, pero la única respuesta ha sido que dan libre albedrío al lector... Me encantaría saber si no las editarían en el caso de ser reconocidos escritores.



sábado, 30 de marzo de 2013

Una puerta, abre otra (segunda parte)

En la primera parte, ya comenté que tras la negativa de todas las editoriales posibles con "Ilusiones de marfil", pensé que jamás publicaría ninguna novela, pero, el ser Bestseller en Amazon (ahora, ya por tercera vez), me dio ánimos para continuar tecleando.

El último empujoncito vino de parte de Jose Luis Serrano, escritor de "Hermano" y colaborador de la página "Dos manzanas".  Sin dudarlo, colgó la sinópsis del libro junto a un link directo a Amazon e hizo la reseña en apenas diez días.  Eso, ayudó a que volvieran a aumentar las ventas y alcanzara el primer puesto de ventas, por segunda vez.

Me fascina saber que, dentro de un mundo tan complicado como es el editorial, haya gente tan buena y siempre dispuesta a echar una mano a los que comenzamos.

Hilar una historia no es sencillo, a veces el borrador del capítulo 4 se convierte en el 3 y el final, queda escondido entre capítulos... pero todo y que en ocasiones resulta un puré de páginas, siempre se termina la línea cronológica de la narración.  No deja de divertirme cuando, una vez terminada, los retoques te toman casi más tiempo que la propia escritura.  Otra de las anédcotas, es cuando tienes una idea y vas conduciendo, o estás en un lugar que no puedes anotarla y termina olvidándose... siendo consciente de que algo bueno se ha perdido... ¡Gajes del oficio!

Bien, que me estoy yendo por los cerros de Úbeda, sigo con el "burbujeo" de mi trayecto.

Cuando se me comunicó que era el ganador del premio con "Lo que queda de mí", flipé.  Primero porque no consideraba que la novela tuviera la calidad de narrativa necesaria, y segundo porque mi historia entre Eric y Ángel, dejaría de ser algo íntimo para estar al alcance de cualquiera que tuviera curiosidad al leer la contraportada.

Atrás quedaban meses de trabajo, los dos años que estuvo a medias y la frustación por no haber podido alcanzar la publicación de la primera novela.

Seguí con las notas de prensa a todos los medios generalistas, pero, para mi sorpresa, únicamente TV Girona quiso volver a entrevistarme y dar un empujoncito, dentro de la ciudad, a la novela.  El Punt Diari sacó una escueta referencia el día de la presentacion y Diari de Girona dedicó un recuadro, comentándola, con una equivocada sinópsis (la calificaron de comedia...).  Más tarde, este último periódico me dedicó una contraportada, bastante lejana del propósito del premio. 

Llibrería Geli, con Xavi Delós i Beht Arjant, se encargaron de la presentación el pasado mes de diciembre, en la Casa de Cultura.  Fue todo un éxito.  Les estaré eternamente agradecido por su apoyo incondicional desde el mismo momento que les comenté la publicación.

Después vino Shangay, con casi 3/4 partes de página redactada por Pablo Giraldo.  En el mundo gay, no eres nadie si no apareces en la revista (palabras de mi amigo Esteban, que me hicieron reír).  Lo mismo que Gay Barcelona (aprovechó la misma entrevista que la propia revista de la editorial).

La última mención, ha sido en la primera edición digital de la revista "U4 Bear", aplicación social para el colectivo "oso".  No solamente me emocionó, es la que más ha significado para mí.  Grandísimo detalle que agradeceré siempre.  El equipo de U4 Bear, son tan profesionales como altruístas.  Contarán siempre con mi apoyo.

Sigo extrañado por la falta de mención por parte del resto de la prensa, y no es por mi minuto de gloria, eso me da igual, solamente tenéis que ver mis entrevistas en directo para comprobar que las cámaras y yo nos llevamos fatal.  Prefiero la radio, como la entrevista de la emisora de Mollet.  

Lo que sí es cierto, es que a la hora de "venderte", objetivo principal de una nota de prensa, es muy importante poder adjuntar información externa.  Y si es mediática, mucho mejor.

Josep Maria Sarri, me dijo que los periodistas a veces solamente levantan las cejas cuando reciben una información, habiendo otra detrás que la respalde.  De no haber sido entrevistado por Xavier Castillon en el Punt diari, seguramente hoy no estaría escribiendo esta entrada.

Ambas novelas se están vendiendo muy bien y me siento feliz al pensar que, mis historias, entretienen, divierten o incluso emocionan al lector.

En varias ocasiones he dicho que al igual que se aprende a cantar, uno aprende a escribir.  Ya hay un salto significativo entre ambas, en términos de narrativa, pero, es mucho más apreciable en la tercera, que ya está terminada y enviada a las diferentes editoriales.  Se titulará "Y ahora, ¿qué?".

















jueves, 28 de marzo de 2013

Una puerta, abre otra (primera parte)

Ayer estuve en Barcelona, con Josep Maria Sarri de la revista para la misma ciudad, "Time out".  Fue una charla/entrevista para el próximo número. Estuvimos hablando sobre la repercusión de mis dos novelas y, al recordar cómo fue el inicio de todo el proceso, me encantó rememorar la manera en la que comenzó.

Muchos ya saben que el objetivo principal de "Ilusiones de marfil" fue enamorar al verdadero "Rubén", personaje inspirado en un chico que había conocido.  Durante el tiempo que duró mi enamoramiento, no fui capaz de declararme, por lo que cuando tras teclear horas y horas, por fin, pude poner el "FIN" a la historia.

Quería que, cuando alguien le preguntara que qué era lo más bonito que alguien le había hecho por amor, pudiera responder: me escribieron una novela.

Fue durante una cena con el grupo de amigos que aparecen en el libro, ambos llegamos temprano a casa del anfitrión y solos en el jardín, viendo como limpiaba la piscina y yo arreglaba la mesa, le comenté que había escrito una novela.  Me miró y en broma, preguntó si él aparecía.

- Eres el galán -me atreví a contestar.

Sonrió y siguió sacando las hojas del fondo con ayuda de una red, asegurándome que estaría encantado de leerla.

Esa misma noche, se la envié por correo, entre cierta vergüenza, miedo y cierta esperanza a que fuera correspondido.  Pasaron dos semanas hasta que me contestó, halagando la agilidad de lectura, frescura de narrativa y lo mucho que se había divertido con ella... pero que si era cierto el enamoramiento de Vicente por Rubén (nuestros alter egos), sentía no corresponderme, ya que él aún estaba muy colgado por su ex-pareja. 

La suerte fue que toda conversación había sido por e-mail, por lo que no tuve que ocultar mi cara de chasco ni el rubor que sentía mientras leía su mensaje.  Tragué saliva, y puse fin a mi capítulo con él.  A pesar de que no tuve éxito, la amistad que ha quedado entre los dos es algo que valoro.

El trabajo posterior fue el envío a todas las editoriales posibles, sin recibir una negativa siquiera.  Pero no me desanimé, continué escribiendo una nueva historia, con un tema más serio y otro tipo de narrativa, creyendo que una historia explicada en clave de humor, cercana al género "chick-lit", no interesaba a nadie.

Pasaron tres años hasta que, por casualidad, conocí Amazon.  Leí, me interesó, corregí el texto de "Ilusiones de marfil", le di nuevo formato y apenas una semana después, la novela ya estaba a la venta.  Ni tres meses después consiguió colocarse en lo más alto de ventas.  Eso me animó a seguir y terminar "Lo que queda de mí".

Mientras tanto, había enviado cientos de notas de prensa comunicándoselo a todos los medios posibles: tv, radio, prensa.

Pero no fue hasta que en julio de 2012, Xavier Castillon, periodista de "El Punt", me dedicó 3/4 partes de página en su periódico.  Salió un domingo a la calle y ese mismo día, 50 ejemplares de "Ilusiones de marfil" se vendieron, manteniendo la novela por dos semanas consecutivas en el Top de ventas.

Las siguientes notas de prensa, ya adjuntaban el link del Punt y eso llamó la atención de TV Girona, siendo entrevistado por Lidia Vidal.  Otro link más en las siguientes comunicaciones... y así, hasta que en noviembre, sin ya recordar mi participación en el Premio Odisea, me confirmaron que mi segunda novela lo había ganado.

Ayer, "Ilusiones de marfil" volvió al número uno de ventas.  Me encantó la casualidad.










domingo, 24 de marzo de 2013

Fases del duelo

Por desgracia, ningunos nos salvamos del fallecimiento de alguien cercano.  El sentimiento de pérdida que se instala en nuestro interior, es terriblemente doloroso, pero, como viene pasando desde que el mundo es mundo, todo se supera.  Con su más o sus menos, y, es evidente que el dolor va mitigándose con el tiempo.

Las fases del duelo (no las nombro porque todos las sabemos) hay que pasarlas, no importa el orden, pero las vamos saltando una a una.  Difícilmente se obvia alguno de los estados, incluso no todas estas duras etapas siguen la misma línea cronológica, pudiendo pasar por la negociación incluso antes de la ira.  El tiempo que dura cada una, va en concordancia a nuestra capacidad de superación.

Es difícil, sobre todo cuando la pérdida es de un ser muy cercano, aunque hay que ser valiente y afrontar que su falta, es solamente física, pues su recuerdo siempre vivirá en nosotros.  ¿Conformismo?  Puede ser, aunque lo considero una buena opción, a pesar de que casi pisa el concepto de "perdedor". 

En nuestro interior, todos tenemos recursos naturales de supervivencia, básicos, innatos.  Si tenemos miedo, corremos.  Eso es "algo" que hay que rescatar cuando vemos que nuestro entorno se desmorona y, en consecuencia, sacar fuerzas de la debilidad emocional.  Siempre se sale, sin que importe el cómo.

Con "Lo que queda de mí", he procurado dar un enfoque positivo dentro del dolor de Eric, con sus más y sus menos, sus errores o aciertos.  Su conformismo le ayuda a superar su situación.  Mientras nos miramos el ombligo, no vemos la vida pasar.

Toda historia tiene un principio y un final, pero el magnificar o "abusar" de un estado anímico, es un grave error.  La vida estaba ahí antes de nosotros, y por supuesto seguirá cuando faltemos. 

Tenemos muchísimos motivos para llegar al final del día y sentirnos orgullosos de nuestros logros, ya sea un contrato multimillonario como un bizcocho de limón (jamás he conseguido que suba la maldita masa...), porque si valoramos más lo que tenemos en vez de ansiar, en todos los aspectos, nos sentiremos más libres y más fuertes.













sábado, 23 de febrero de 2013

Presentación en Barcelona el 8 de abril



Esta presentación me hace mucha ilusión, por varios motivos.  El primero, porque siempre es bueno visitar la ciudad de Barcelona, algo que me fascina, y aprovecharé para pasear por el Born, comer en mi italiano favorito y tomar un café en el Milk, situado en el gótico y, el segundo, porque estaré con Edgar en su primera presentación.

Un muchaho que, con su juventud, despunta con una narrativa fluida, nada recargada y muy cercana.  Sabe jugar con la escritura y te lleva al momento que él quiere: ya sea una escena de sexo subidita, como un café con la amiga del protagonista.  Eso casi sin pestañear.

A mí ya me conocéis, con mis más y mis menos, contento por haber llegado hasta aquí y agradecido a todos los que han confiado desde el primer momento cuando, "Ilusiones de marfil" no era más que un borrador.

Ambos estaremos en la Lliberia Antinovs de Barcelona el 8 de abril, presentando nuestras novelas y encantados de poderos saludar en persona.  Antonio García se encargará de la introducción, os encantará su disertación y su manera de ser.

 




viernes, 22 de febrero de 2013

Reseña de Guillermo Arróniz

Lo que queda de mí, de Sergi Férez


Sergi Férez. Ganador XIV Premio Odisea.

“Me sorprendí, como la mayoría de los invitados, porque aunque hacía más de quince años que vivían juntos siempre habían sido muy reticentes al matrimonio. Hubo gente que incluso bromeó con el hecho de que alguno de los dos se hubiera quedado embarazado”.
Página 14.

“Uno puede estar sumido en la más profunda de las tristezas, atravesando una época negra, desesperante, oscura pero el mar siempre te devuelve a tu lugar. Dicen que es porque tiene el mismo nivel de decibelios que escuchamos cuando gestamos en el vientre de nuestras madres y el subconsciente nos trasporta a esa tranquilidad”.
Página 29.

El ganador del XIV Premio Odisea es una novela dulce, suave, de las que entra con facilidad porque tiene ese “poco de azúcar” que decía la de tan de moda Mary Popins.

Las historias que se nos cuentan no son precisamente alegres: la muerte, la orfandad, la depresión, la soledad, la homofobia… llenan estas páginas, pero el autor ha sabido montar a un personaje encantador, positivo a pesar de sus grandes tristezas, colaborador, que nos relata su renacimiento personal y sentimental y canta una elegía a los amigos que siempre están ahí. Los que verdaderamente nos “salvan”.

La lectura se hace sin complejidad alguna: el lenguaje es sencillo y la estructura, si no completamente lineal sí muy clara cuando da “saltos” al pasado.

Hay, dentro de esta llaneza dos puntos que me gustaría destacar.

El primero es la visión positiva del homosexual. En diversas ocasiones no sólo el protagonista sino sus amigos, sus parejas, o personajes que cruzan fugazmente la obra, sin rostro ni nombre, pero sí de orientación sexual clara, se comportan de una forma honrada, cariñosa, comprometida, dulce, agradable, educada.

Recuerdo, hace una década, cuando era más fácil encontrar referentes negativos (la “marica mala”) incluso en las propias novelas escritas por los homosexuales. Si bien en este punto podríamos pensar que el autor peca de inocencia creo que acierta doblemente al presentarnos a un protagonista que mira al mundo con benevolencia, con bondad, y que por tanto nos transmite buenas vibraciones y sentimientos de cercanía hacia los homosexuales. Claro que estamos ante una parte del colectivo, pero esa parte existe y es gran idea hablar de ella.

Otro punto a destacar es la línea blanda (eróticamente hablando) que algunos de los libros de esta editorial toman. El protagonista es, digamos, recatado. El sexo, siempre un acto de amor que no se detalla, eso es intimidad de los personajes. Por una parte parece que los homosexuales tienen que obviar todo aroma a sexo si quieren ser aceptados por la sociedad en general (está mucho mejor visto un homosexual profesional en su rama, vestido de traje y hablando de la bolsa, que un homosexual vestido de plumas y tanga que se gana la vida del espectáculo, por no decir un homosexual que se gana la vida en el mundo pornográfico). Pero por otro lado es cierto que existe una importante parte del colectivo que tiene una atemperada pulsión sexual y que ha pasado desapercibido bajo las capas de morbo y escándalo que tanto venden. Por lo tanto entendemos esta novela como una reivindicación de todos esos homosexuales “románticos” y “castos”.

“Lo que queda de mí” es una obra que abunda en la muerte de la pareja y la culpabilidad que sobreviene al superviviente, una novela sobre la capacidad de regeneración, donde se nos muestra que el corazón siempre puede tener espacio para más amor porque el amor no es finito. Se puede seguir queriendo a la persona que falta aunque se ame a quien llega, por primera vez o no, a nuestra vida de forma especial. Es un discurso contemporáneo sobre la salud emocional y la capacidad de mantener vivo el recuerdo del ser amado sin que ello paralice la existencia del viudo. ¿Cuánto debe durar un luto? ¿Cuándo es un luto auténtico?

Finalmente, el discurso más interesante y audaz es el que se genera sobre la orfandad. El autor nos presenta a un protagonista al que abandonan a la puerta de un convento de monjas y es criado por una de ellas hasta la edad de seis años. Ya es valiente por su parte hablar bien de la monja y su labor como “madre” o “cuidadora” cuando en el colectivo homosexual todo lo que huele a religión católica encuentra una parte de rechazo (lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta la situación actual). Pero hete aquí que la pareja del protagonista, un chico joven en comparación, sufre otro tipo de orfandad: la orfandad de los padres homófobos que no pueden o no saben o no quieren aceptar la orientación sexual de su hijo que sufre con la situación. ¿Qué es peor? Esta es la pregunta que parece plantearnos el autor a la luz de sus comentarios a lo largo de la historia.

En definitiva una doble narración romántica para lectores que no buscan grandes acrobacias literarias; grandes dosis de bondad, amor y amistad por “metro cuadrado”; y un desenlace algo previsible que hace honor al título del ganador del Terenci Moix de este año hermanando, en cierto modo, ambos premios.



Aquí os dejo el link del artículo original en la web de El libre pensador


 http://www.ellibrepensador.com/2013/02/16/lo-que-queda-de-mi-de-sergi-ferez/

jueves, 21 de febrero de 2013

Acostumbrándome a la "fama"

Puede parecer divertido e incluso fantástico que hablen de ti, pero creedme: aunque no lo parezca, soy tímido y me pongo nervioso en seguida.  Ver mi foto en diferentes publicaciones, me hace sonreír, pero a la vez me cohíbe.

El año 2012 ha sido, literariamente hablando, mi año: dos novelas a la vanguardia.  La primera, es bestseller por dos veces, la segunda, me ofrece un premio literario. Pero si digo que asusta, es cierto.

La gente de mi alrededor sabe que ya he terminado mi tercera novela, que se titula "Y ahora, ¿qué?", una obra que, bajo mi punto de vista, es la más madura hasta ahora y en la que se puede apreciar el aprendizaje de la escritura.

Los pintores aprender a pintar obra tras obra, y los escritores, no íbamos a ser menos.

"Ilusiones de marfil" se forjó dentro del género "chick-lit", con mucho diálogo y escenas divertidas, por mucho que pueda chocar, pero, en ese momento era lo que me apetecía.  Además, los antiguos poetas formaban sus estrofas intentando enamorar a sus "Dulcineas", yo quise enamorar al verdadero "Rubén" con una historia que era la que deseaba en ese momento.  No tuve suerte, no le enamoré, pero hoy en día somos buenos amigos y cuando leo la historia, me enternece.  Por cierto: trabajo en la segunda parte.

Me gusta mucho las críticas que está recibiendo "Lo que queda de mí", pues desde un buen principio avisan de que si se buscan acrobacias literarias, mejor cambien de novela.  Y así pienso yo, que reconozco que la historia es preciosa, veraz y próxima, aunque la calidad literaria dista de una obra maestra.  Estoy preparado para las críticas dañinas, que las habrá, de eso estoy seguro.

No sé si alguna vez lograré alcanzar la calidad de otros escritores, pero, reconociendo mis limitaciones de narración (que voy mejorando día a día), el lector se encontrará con una lectura plana, rápida, sencilla.  Vamos, como soy yo.

En música, Montserrat Caballé ha sido (para mí) la mejor soprano de la historia, pero, Nena Daconte me fascina.  Dos voces diferentes, pues no siempre me gusta escuchar notas que pueden hacer romper una copa.  En ocasiones, me interesa perderme en el contenido de la letra.  Hay pequeñas voces que son grandes en sentido.











miércoles, 20 de febrero de 2013

Lo que queda de mí, por Rafael Arribas




No es un tema habitual en una novela gay hablar de la muerte de un ser amado. La superación de la tristeza tras la pérdida de su novio es para Eric el leitmotiv de Lo que queda de mí, flamante obra galardonada con el Premio Odisea a la mejor novela LGTB del año. Un libro que rompe de alguna manera con la tradición que reviste a este tipo de premio, volcado por lo general en temas más "ligeros".

Eric es diseñador gráfico. La vida le ha tratado bien en el aspecto laboral -su desahogo económico es evidente-, pero, a cambio, le ha asestado más de un duro golpe desde su más tierna infancia. Huérfano, criado en un centro de menores y educado en un colegio de religiosas en la Ciudad Condal, Eric lleva intentando superar la ausencia de Ángel, su novio, cuyo recuerdo le persigue, impidiéndole rehacer su vida y también sus sentimientos.

Lo que queda de mí es un alegato mucho más optimista de lo que a primera vista pudiera parecer. Es, además, un libro pensado y vitalista, conmovedor y pasional, agudo y, por encima de todo, sincero. Un libro sobre la vida después de una muerte y que se aleja de los tópicos que suelen adornar a los productos literarios de temática gay -banalidad, frivolidad, promiscuidad…-. Por fortuna, todos ellos aquí brillan por su ausencia.

Lo que queda de mí es una novela sorprendente, que nos enseña que el mundo sigue girando cuando alguien se ausenta de nuestro lado. Que, probablemente, la mejor manera de recordar a un ser querido es vivir, vivir y amar.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Y la gran sorpresa: Jorge Javier Vázquez


Pues sí, yo que pensaba que nadie leía mis notas de prensa, resulta que el grupo de prensa (valga la redundancia) de Jorge Javier Vázquez ha respondido con unas bonitas palabras y mejores deseos, amén de felicitaciones.

Desde aquí, agradezco a Pepa Rebollo que se haya puesto en contacto conmigo, la verdad es que me ha sorprendido gratamente.