sábado, 30 de marzo de 2013

Una puerta, abre otra (segunda parte)

En la primera parte, ya comenté que tras la negativa de todas las editoriales posibles con "Ilusiones de marfil", pensé que jamás publicaría ninguna novela, pero, el ser Bestseller en Amazon (ahora, ya por tercera vez), me dio ánimos para continuar tecleando.

El último empujoncito vino de parte de Jose Luis Serrano, escritor de "Hermano" y colaborador de la página "Dos manzanas".  Sin dudarlo, colgó la sinópsis del libro junto a un link directo a Amazon e hizo la reseña en apenas diez días.  Eso, ayudó a que volvieran a aumentar las ventas y alcanzara el primer puesto de ventas, por segunda vez.

Me fascina saber que, dentro de un mundo tan complicado como es el editorial, haya gente tan buena y siempre dispuesta a echar una mano a los que comenzamos.

Hilar una historia no es sencillo, a veces el borrador del capítulo 4 se convierte en el 3 y el final, queda escondido entre capítulos... pero todo y que en ocasiones resulta un puré de páginas, siempre se termina la línea cronológica de la narración.  No deja de divertirme cuando, una vez terminada, los retoques te toman casi más tiempo que la propia escritura.  Otra de las anédcotas, es cuando tienes una idea y vas conduciendo, o estás en un lugar que no puedes anotarla y termina olvidándose... siendo consciente de que algo bueno se ha perdido... ¡Gajes del oficio!

Bien, que me estoy yendo por los cerros de Úbeda, sigo con el "burbujeo" de mi trayecto.

Cuando se me comunicó que era el ganador del premio con "Lo que queda de mí", flipé.  Primero porque no consideraba que la novela tuviera la calidad de narrativa necesaria, y segundo porque mi historia entre Eric y Ángel, dejaría de ser algo íntimo para estar al alcance de cualquiera que tuviera curiosidad al leer la contraportada.

Atrás quedaban meses de trabajo, los dos años que estuvo a medias y la frustación por no haber podido alcanzar la publicación de la primera novela.

Seguí con las notas de prensa a todos los medios generalistas, pero, para mi sorpresa, únicamente TV Girona quiso volver a entrevistarme y dar un empujoncito, dentro de la ciudad, a la novela.  El Punt Diari sacó una escueta referencia el día de la presentacion y Diari de Girona dedicó un recuadro, comentándola, con una equivocada sinópsis (la calificaron de comedia...).  Más tarde, este último periódico me dedicó una contraportada, bastante lejana del propósito del premio. 

Llibrería Geli, con Xavi Delós i Beht Arjant, se encargaron de la presentación el pasado mes de diciembre, en la Casa de Cultura.  Fue todo un éxito.  Les estaré eternamente agradecido por su apoyo incondicional desde el mismo momento que les comenté la publicación.

Después vino Shangay, con casi 3/4 partes de página redactada por Pablo Giraldo.  En el mundo gay, no eres nadie si no apareces en la revista (palabras de mi amigo Esteban, que me hicieron reír).  Lo mismo que Gay Barcelona (aprovechó la misma entrevista que la propia revista de la editorial).

La última mención, ha sido en la primera edición digital de la revista "U4 Bear", aplicación social para el colectivo "oso".  No solamente me emocionó, es la que más ha significado para mí.  Grandísimo detalle que agradeceré siempre.  El equipo de U4 Bear, son tan profesionales como altruístas.  Contarán siempre con mi apoyo.

Sigo extrañado por la falta de mención por parte del resto de la prensa, y no es por mi minuto de gloria, eso me da igual, solamente tenéis que ver mis entrevistas en directo para comprobar que las cámaras y yo nos llevamos fatal.  Prefiero la radio, como la entrevista de la emisora de Mollet.  

Lo que sí es cierto, es que a la hora de "venderte", objetivo principal de una nota de prensa, es muy importante poder adjuntar información externa.  Y si es mediática, mucho mejor.

Josep Maria Sarri, me dijo que los periodistas a veces solamente levantan las cejas cuando reciben una información, habiendo otra detrás que la respalde.  De no haber sido entrevistado por Xavier Castillon en el Punt diari, seguramente hoy no estaría escribiendo esta entrada.

Ambas novelas se están vendiendo muy bien y me siento feliz al pensar que, mis historias, entretienen, divierten o incluso emocionan al lector.

En varias ocasiones he dicho que al igual que se aprende a cantar, uno aprende a escribir.  Ya hay un salto significativo entre ambas, en términos de narrativa, pero, es mucho más apreciable en la tercera, que ya está terminada y enviada a las diferentes editoriales.  Se titulará "Y ahora, ¿qué?".

















jueves, 28 de marzo de 2013

Una puerta, abre otra (primera parte)

Ayer estuve en Barcelona, con Josep Maria Sarri de la revista para la misma ciudad, "Time out".  Fue una charla/entrevista para el próximo número. Estuvimos hablando sobre la repercusión de mis dos novelas y, al recordar cómo fue el inicio de todo el proceso, me encantó rememorar la manera en la que comenzó.

Muchos ya saben que el objetivo principal de "Ilusiones de marfil" fue enamorar al verdadero "Rubén", personaje inspirado en un chico que había conocido.  Durante el tiempo que duró mi enamoramiento, no fui capaz de declararme, por lo que cuando tras teclear horas y horas, por fin, pude poner el "FIN" a la historia.

Quería que, cuando alguien le preguntara que qué era lo más bonito que alguien le había hecho por amor, pudiera responder: me escribieron una novela.

Fue durante una cena con el grupo de amigos que aparecen en el libro, ambos llegamos temprano a casa del anfitrión y solos en el jardín, viendo como limpiaba la piscina y yo arreglaba la mesa, le comenté que había escrito una novela.  Me miró y en broma, preguntó si él aparecía.

- Eres el galán -me atreví a contestar.

Sonrió y siguió sacando las hojas del fondo con ayuda de una red, asegurándome que estaría encantado de leerla.

Esa misma noche, se la envié por correo, entre cierta vergüenza, miedo y cierta esperanza a que fuera correspondido.  Pasaron dos semanas hasta que me contestó, halagando la agilidad de lectura, frescura de narrativa y lo mucho que se había divertido con ella... pero que si era cierto el enamoramiento de Vicente por Rubén (nuestros alter egos), sentía no corresponderme, ya que él aún estaba muy colgado por su ex-pareja. 

La suerte fue que toda conversación había sido por e-mail, por lo que no tuve que ocultar mi cara de chasco ni el rubor que sentía mientras leía su mensaje.  Tragué saliva, y puse fin a mi capítulo con él.  A pesar de que no tuve éxito, la amistad que ha quedado entre los dos es algo que valoro.

El trabajo posterior fue el envío a todas las editoriales posibles, sin recibir una negativa siquiera.  Pero no me desanimé, continué escribiendo una nueva historia, con un tema más serio y otro tipo de narrativa, creyendo que una historia explicada en clave de humor, cercana al género "chick-lit", no interesaba a nadie.

Pasaron tres años hasta que, por casualidad, conocí Amazon.  Leí, me interesó, corregí el texto de "Ilusiones de marfil", le di nuevo formato y apenas una semana después, la novela ya estaba a la venta.  Ni tres meses después consiguió colocarse en lo más alto de ventas.  Eso me animó a seguir y terminar "Lo que queda de mí".

Mientras tanto, había enviado cientos de notas de prensa comunicándoselo a todos los medios posibles: tv, radio, prensa.

Pero no fue hasta que en julio de 2012, Xavier Castillon, periodista de "El Punt", me dedicó 3/4 partes de página en su periódico.  Salió un domingo a la calle y ese mismo día, 50 ejemplares de "Ilusiones de marfil" se vendieron, manteniendo la novela por dos semanas consecutivas en el Top de ventas.

Las siguientes notas de prensa, ya adjuntaban el link del Punt y eso llamó la atención de TV Girona, siendo entrevistado por Lidia Vidal.  Otro link más en las siguientes comunicaciones... y así, hasta que en noviembre, sin ya recordar mi participación en el Premio Odisea, me confirmaron que mi segunda novela lo había ganado.

Ayer, "Ilusiones de marfil" volvió al número uno de ventas.  Me encantó la casualidad.










domingo, 24 de marzo de 2013

Fases del duelo

Por desgracia, ningunos nos salvamos del fallecimiento de alguien cercano.  El sentimiento de pérdida que se instala en nuestro interior, es terriblemente doloroso, pero, como viene pasando desde que el mundo es mundo, todo se supera.  Con su más o sus menos, y, es evidente que el dolor va mitigándose con el tiempo.

Las fases del duelo (no las nombro porque todos las sabemos) hay que pasarlas, no importa el orden, pero las vamos saltando una a una.  Difícilmente se obvia alguno de los estados, incluso no todas estas duras etapas siguen la misma línea cronológica, pudiendo pasar por la negociación incluso antes de la ira.  El tiempo que dura cada una, va en concordancia a nuestra capacidad de superación.

Es difícil, sobre todo cuando la pérdida es de un ser muy cercano, aunque hay que ser valiente y afrontar que su falta, es solamente física, pues su recuerdo siempre vivirá en nosotros.  ¿Conformismo?  Puede ser, aunque lo considero una buena opción, a pesar de que casi pisa el concepto de "perdedor". 

En nuestro interior, todos tenemos recursos naturales de supervivencia, básicos, innatos.  Si tenemos miedo, corremos.  Eso es "algo" que hay que rescatar cuando vemos que nuestro entorno se desmorona y, en consecuencia, sacar fuerzas de la debilidad emocional.  Siempre se sale, sin que importe el cómo.

Con "Lo que queda de mí", he procurado dar un enfoque positivo dentro del dolor de Eric, con sus más y sus menos, sus errores o aciertos.  Su conformismo le ayuda a superar su situación.  Mientras nos miramos el ombligo, no vemos la vida pasar.

Toda historia tiene un principio y un final, pero el magnificar o "abusar" de un estado anímico, es un grave error.  La vida estaba ahí antes de nosotros, y por supuesto seguirá cuando faltemos. 

Tenemos muchísimos motivos para llegar al final del día y sentirnos orgullosos de nuestros logros, ya sea un contrato multimillonario como un bizcocho de limón (jamás he conseguido que suba la maldita masa...), porque si valoramos más lo que tenemos en vez de ansiar, en todos los aspectos, nos sentiremos más libres y más fuertes.