jueves, 20 de febrero de 2014

Utopía

Según la RAE:  utopía o utopia.

(Del gr. οὐ, no, y τόπος, lugar: lugar que no existe).
1. f. Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación.

Podría decir que durante los primeros 36 años de vida fui un completo analfabeto de la realidad gay y, en ocasiones,  incluso rechazaba todo lo relacionado con la temática LGBT.  No es ningún secreto: creía que ser homosexual era simplemente un contínuo intento de aceptación por parte del colectivo heterosexual.

Viví todo los años de mi adolescencia en un pequeño pueblo cercano a una pequeña ciudad en el que, tengo que admitir, jamás noté ni un ápice de discriminación por el hecho de ser gay.  Sí, nunca he ido con una bandera del arco iris en la mano, pero tampoco me he escondido.  Como decía Mecano en una vieja canción: "si no gusto, ya sé lo que hay que hacer".

Veamos, me siento afortunado porque siempre he contado con la total normalidad por parte de mi família, en especial por mi padre que, al principio le costó más el hecho de aceptar el no habérselo contado antes que el que me gustaran los hombres... ¡llegando a participar en coloquios de radio y grabándome el porno que una vez al mes, emitían en la tele! 

Reconozco que el día que me ofreció la cinta de vídeo, el escandalizado fui yo.

Incluso hoy en día mis sobrinos ni siquiera cuestionan el hecho de conocer a alguna de mis parejas.  Para ellos es lo más natural del mundo: a su tío le gustan los hombres y punto.

El hecho que ha motivado esta entrada en el blog, es que me encuentro en medio de una cuarta novela y, para no repetir historias, estoy haciéndome todo un experto en cine de temática LGBT.  Habré visto ya cerca de 170 películas y, de todas ellas, me he quedado con 25 que, bajo mi punto de vista, relatan una realidad diaria del colectivo fuera de todo estereotipo.

De las 25 que he marcado como "favoritas", hay dos que me han llamado la atención por plasmar una utopía de la forma más natural del mundo: dos hombres, un pequeño pueblo y la aceptación por parte de los habitantes.  La primera es "Big Eden", la segunda "Arizona Sky".

Dejando a un lado el bajo coste de las producciones que acostumbra a venir de la mano de este tipo de películas, "Arizona Sky" consiguió hacerme llorar como si estuviera pelando la más cruel de las cebollas... vamos, me desconocía.

Tras verlas un par de veces porque, aunque puedo decir que mi nivel de inglés es bastante bueno, no alcanzo a entender el 100% de las conversaciones, me ha llamado la atención que a pesar de haber sido catalogadas como tales utopías, es la realidad que llevo viviendo en mi pueblo de 1100 habitantes.

Mi hermano Javier me invitó a comer a su casa con la excusa de ver un documental sobre profesionales abiertamente homosexuales de cine, televisión, periodistas...  De todos los testimonios, hubo una  Drag que dijo una verdad como un templo: quienes iniciaron la revolución tras los hechos de Stonewall, no fueron los gays, lesbianas o trans, fueron centenares de Drags que, armadas de pelucas y extremado maquillaje, pusieron a toda la comunidad LGBT en el mapa.  Así que ya podemos estar bailando medio desnudos encima de una carroza el día del Orgullo que sin ellas, hoy en día no estaríamos aquí.

Sin duda, todo lleva su tiempo.  Paso a paso.  Mejor que nos preocupemos por la discriminación en países en los que está penalizado ser un humano que ama a otro en lugar de perder el tiempo creyendo que el vecino nos mira mal.
















2 comentarios:

  1. Gracias por entretenerme durante horas sin pensar en otra cosa. Como los heute disfrutado romantico perdido de mi. Me gustaría vivir un amor como tus protagonistas.
    Espero ansiamente tu proxima publicacion. Beso de Alemania

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  2. Muchas gracias por tus palabras, me ayudan a continuar con mi trabajo. Te envío un abrazo enorme desde Barcelona.

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