sábado, 17 de mayo de 2014

Durante la creación...

Muchas veces me han preguntado si me resulta fácil crear una historia, cosa que me deja un poco pensativo y no sé realmente qué contestar.

No siempre es fácil encontrar un argumento o hacer que las piezas encajen.  En mi caso, puede ser que el capítulo que pensaba que sería el tercero termine siendo el primero o, como pasó en mi segunda novela, el último. Lo que es cierto es que mientras me encuentro dentro de éste  proceso, me es muy difícil salir de la trama, aunque no esté delante del ordenador.  Es como si por una temporada llevase una doble vida.  

Hablándolo con otros escritores, me sorprendí por la facilidad que algunos tienen a la hora de "desconectarse" en el mismo momento que apagan el ordenador.

Tampoco es que me ponga delante de la pantalla y escriba horas y horas, en absoluto.  Estoy ya en mi cuarta novela, pero  hasta que "la inspiración" me ha visitado, os aseguro de que han pasado varios meses sin que abriera el Word.

"No" es lo que normalmento contesto a la pregunta que ha dado el inicio a esta entrada.  Pero claro, es una conclusión a la que llego cuando he podido poner el "Fin" a la historia.  Si repaso mentalmente las horas de trabajo, posiblemente debería afirmar que sí, que lo es, pero como en resumidas cuentas lo que importa es el final, cerrar la novela resulta sencillo... total: son tres letras...